jueves, 19 de julio de 2012

UNA JUVENTUD SIN FE



UNA JUVENTUD SIN FE

Hace unos dias atrás tuve la oportunidad de estar en una exposición donde jovenes universitarios debían tratar de resumir, en un corto tiempo, cosas importantes de sus vidas. Para esto ciertas preguntas servían como referencia; una de las preguntas que mas me llamo la atención, no por la manera en que era formulada sino por las respuestas (que es lo que me han llevado a escribir estas líneas) y desde donde parte esta reflexión, era...

¿Cuáles son tus creencias religiosas?

He tenido la oportunidad de leer un poco sobre temas relacionados a la crisis que vivía y continua viviendo, y en proporciones cada vez mayores, el mundo en el que vivimos y siempre recuerdo muchos libros de un gran escritor, pensador y católico, Luis Fermando Figari fundandor de la espiritualidad Sodalite en Perú. Donde resaltaba desde hace ya mucho tiempo atrás  que la crisis de este mundo se viene dando por la crisis que vive el hombre al tratar de prescindir, en su vida, de lo Esencial, buscando llevar una vida acorde a sus comodidades y a sus beneficios inventando ideologías humanistas seculares que lo único que causan es que el hombre se destruya a si mismo y destruya a los demás  por querer vivir según  "su manera de ver las cosas ".

El libro "Un mundo en cambio" del mismo autor que antes mencioné editado por primera vez en 1978 ya hacía una reflexión de la gravedad en la que se encontraba el mundo, la cual no profundizare del todo pues lo que realmente me interesa resaltar es que además se trataba de advertir lo que en un futuro - y de manera muy acertada - estaba por venir. Sin número de religiones, creencias, sectas, ideologías de todo tipo, todo esto por una visión relativista de las cosas, resaltaba Luis Fernando y que acertado estaba.

Pero volviendo a la exposición, algunas de las respuestas que se daban ante esta pregunta eran: "creo en Jesucristo pero no creo en las religiones, pero soy muy creyente", "creo en un solo dios que se llama Jehová pero no tengo una religión porque no lo considero importante", "mis creencias religiosas son: no creo en nada y punto", "no tengo ninguna religión, yo tengo mi propia teoría", "no tengo ninguna doctrina" por solo nombrar unos cuantos, y obviando el sin número de etcéteras. Pero, aunque lo parezca, no era esto lo más grave de todo, eso estaba por venir. Mi primera impresión luego de haber escuchado a 6 expositores fue ¿dónde están los católicos? Respuesta que encontraría en el siguiente expositor pero, decepción mas grande todavía. Con toda frialdad y con una sonrisa en el rostro contestaba: "soy católico pero en realidad no soy muy fiel a las religiones, ni siquiera voy a misa" y así con respuestas similares e incluso peores pasaron en total 4 católicos de entre un grupo de 20 expositores, pero no podría  dejar de mencionar las otras respuestas, los otros respondian "católico por cultura familiar", "creo que soy católico, la verdad no se..." pero la que más me impresionó fue esta última "soy católico pero no voy a entrar en debate" y claro para que hacerlo -seguro pensaba- no vale la pena, qué puedo ganar? Que puedo ganar... No fue el mismo Jesucristo quien lo respondió? Bienaventurados los perseguidos a causa de la justicia porque de ellos es el Reino de los cielos, y que poca cosa... 

Pero hoy en día a eso nos han acostumbrado, cada uno puede pensar lo que quiera total a mi no me afecta, o mientras no se metan conmigo pueden hacer y decir lo que quieran, hay miedo por defender incluso algo que si me compete y que ironía pues cuantas veces el en ese entonces Papa Juan Pablo II repetía a los jovenes: "no tengais miedo" palabras ya olvidadas al parecer. Y no hace mucho se dio uno de los encuentros mas grandes de toda la historia donde el actual sucesor de Pedro congregaba a casi 2 millones de jovenes en Madrid en la Jornada Mundial de la Juventud y les decía "vale la pena luchar por Cristo, el no quita nada y lo da todo".

Y es a esos 2 millones de jovenes y los muchos mas alrededor del mundo, y especialmente de este pais, que viven su fe catolica como verdaderos soldados de Cristo, a quienes dirijo estas lineas y me sumo también, sin ser el mejor de los cristiano, a este compromiso de quienes tuvimos la gracia de conocer cara a cara a Cristo para que con valentía y sin miedo de "entrar en debate" proclamemos a Cristo con nuestras vidas siendo fieles a su plan de amor y salvando a una juventud que clama por respuestas, que clama por una vida con sentido, una juventud enferma que necesita de Dios.  pues estoy seguro que si a mi cierto día un valiente no me hubiera hablado de Dios y si mis padres -y aprovecho para hacer a ellos también un llamado de atención pues es desde la familia donde la fe cristiana se cosecha y se riega continuamente- que con gran acierto no se hubieran preocupado por mi formación en la fe y por mostrarme la verdad no solo de palabra sino dando testimonio de lo que proclamaba, seguro yo estaría ahí en frente exponiendo como uno más de aquella JUVENTUD SIN FE.

Para terminar los dejo con una reflexion de Luis Fernando:
"Para ayudar a cambiar este mundo tenemos que dejarnos acoger totalmente por el Señor Jesús para ver su luz encenderse en nuestros corazones y arder con el óleo del Espíritu Santo, percibir en nuestro inteior un afan porque el amoroso fuego que experimentamos se haga un incendio de amor, para incendiar al mundo de amor. Nuestro llamado a la santidad y la evangelización es vivir ese fuego amoroso que buscar hacerse incendio, que buscar irradiar lanzando llamas de amor hacia los demás, iluminando la noche oscura de tantos con la luz de la fe, dando calor a todo aquel que podamos alcanzar desde la propia experiencia de encuentro personal con El, desde esa vida de ardor interior, de llama de amor que vive, que arde, que irradia. El corazón Inmaculado y amoroso de nuestra Madre, encendido en el fuego del amor del Espíritu divino, es nuestro aliento constante en nuestro camino."   

jueves, 19 de enero de 2012

Sequedad en la oracion?



Hay ciertos días en los que, estando postrados de rodillas delante del Señor parecieran inútiles los intentos de oración, ya que aunque teniendo la convicción de que Jesucristo Sacramentado está presente en ese momento aun así parecería que algo no está sintonizando en nuestra oración. Recuerdo haber estado en esa circunstancia cierto día y lo primero que hice fue tomar asiento un momento y comencé a preguntarme cual podría ser esa causa, observe primero a mi alrededor para ver si el ambiente en el que me encontraba tenía algo que ver, pero no era así, el lugar era tranquilo, cómodo y se vivía un ambiente de oración en el que apenas se escuchaban ciertos ruidos en los exteriores del lugar, nada que pudiera interrumpir ese espacio de oración. 

Intente nuevamente entablar el dialogo ya que pensé que podría ser algo, sin relevancia, dentro de mí que me impedía escuchar la voz de Dios, pero también ese segundo intento fallo y recordé en ese momento las palabras de San Francisco de Sales que decía que “no siempre vas a escuchar la voz de Dios pero el siempre estará pendiente de la tuya, por grande que sea tu sequedad, no te aflijas, sino sigue en devota actitud, delante de Dios. ¡Cuántos cortesanos hay, que van cien veces al año a la cámara de su príncipe, sin ninguna esperanza de hablarle, únicamente para ser vistos y rendirle homenaje!” así entendí que hemos de ir a la oración simplemente para cumplir con nuestro deber de ser Hijos de Dios y a dar testimonio de nuestra fidelidad hacia El. Y si en ese momento el Señor Jesús se digna hablarnos y conversar con nosotros será un gran honor y motivo de alegría para nosotros; pero si no fuese así no perdamos la confianza y mantengamos la fe como la Cananea que suplicante se dirigió a Jesucristo para que curase a su hija pero el Señor le respondió: “No está bien tomar el pan de los hijos, para tirárselo a los perrillos” mas ella sin perder la fe y con humildad responde: “¡Y sin embargo, Señor, los perrillos comen las migajas que caen de la mesa de sus dueños!”(Mt 15,21-28) así como esta mujer Cananea y como nuestra Madre Santa María debemos también confiar nosotros en el momento de nuestra oración para que el Señor así como le respondió a aquella mujer, también nos responda a nosotros “Cuan grande es tu fe”. El complacerá nuestra paciencia y tendrá en cuenta nuestra perseverancia. Pero, si no lo hace, contentémonos pues suficiente honor es estar cerca de Él y en su presencia.   

Habrán días de oración constante, habrán días que nos costará mas pero sea cual sea la circunstancia ahí estará Cristo mirándote con amor y escuchando atentamente tu oración, no le cierres las puertas del corazón más bien ábreselas de par en par y pídele la gracia de confiar cada día mas en su infinito amor

Nota: (explicación de la cita) Jesús muestra que no puede ayudar a la Cananea ya que de acuerdo a la situación en la cual se encuentra la historia de la salvación. Todavía la salvación está destinada solamente para Israel, pueblo al que no perecía la mujer. La palabra `perrillos' indica a los genti­les, para quienes la salvación aún debe esperar de acuerdo al plan de Dios.